Cómo se fusiona la tecnología con el cuerpo humano

Las ilusiones de la realidad virtual pueden sentirse más reales que la realidad misma

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tecnología y cuerpo humano

El abismo que existía entre humano y máquina se está cerrando. El aprendizaje automático permite que la realidad virtual se sienta más real que nunca, y la replica de procesos de AI que antes estaban confinados al cerebro humano están mejorando muy rápido. Ambos están acercando cada vez más la tecnología al cuerpo humano. Las cosas se ponen raras.

Y van a ser mucho más extraños.

Nuestro cerebro ha evolucionado para permitirnos comprender una versión del mundo y tomar decisiones para optimizar la supervivencia de nuestros genes. Debido a este cableado, el miedo a las alturas es una aprehensión sensible para desarrollarse; no se acerque al borde en una altura significativa porque podría caerse y morir.

De hecho, lo que vemos es la interpretación del cerebro de los datos de entrada proporcionados por nuestros ojos. Lo que vemos no es la realidad, sino que es una interpretación de nuestro cerebro de las partes de la realidad que hemos evolucionado para considerar útil.

Al mismo tiempo, nuestra comprensión del cerebro se está volviendo cada vez mayor. La investigación moderna sobre la neuroplasticidad nos ha demostrado que podemos volver a entrenar partes del cerebro para hacerse cargo de las partes que dejan de funcionar. A medida que nuestra comprensión crece, no es un gran salto para creer que podemos programar de forma programática el procesamiento de diferentes estímulos artificiales para causar desvíos de mano mucho mayores que lo que hace la VR hoy en día.

De hecho, la experiencia virtual puede ofrecer vías de percepción que la realidad no puede, especialmente si encontramos formas de estimular las sustancias químicas en los cerebros que fortalecen las sinapsis alrededor de los recuerdos.

La especificación de campos ha hecho múltiples avances

La tecnología se está fusionando estrechamente con nuestros cuerpos. Sin embargo, la interacción entre la tecnología y el cuerpo no termina con VR. Se vuelve más interesante cuando se agrega Inteligencia Artificial a la mezcla, ya que la IA intenta replicar los procesos del cerebro dentro de las máquinas.

Los tecnólogos han estado intentando durante décadas utilizar nuestra comprensión del cerebro para construir algoritmos para resolver problemas altamente lineales y no complejos. Durante años han visto avances más notables que antes, debido al progreso en los algoritmos básicos, la codificación inteligente de estos algoritmos y mejoras en la potencia de cálculo pura.

Aún estamos muy lejos de la AI general, un modelo que recrea todo el cerebro, y no está claro de cuando podríamos llegar a ese punto. Un factor límite es que necesitamos entender completamente el cerebro antes de poder construir una máquina que lo reproduzca.

Desarrollar una IA verdaderamente sin supervisión continuará desafiando a los profesionales en los próximos años, incluyendo a los gigantes de la tecnología que han abrazado la industria.

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