¿Qué hacemos con los trolls?

Las personas que encuentran placer en desprestigiar a empresas abundan en la red, por lo que hay que tener clara qué estrategia seguir contra ellos

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Trolls

Es lo más normal del mundo: en cuanto una idea nace y gana cientos o miles de admiradores, siempre tendrá su ración de adversarios. Y en la época de internet el término que se ha acuñado para ellos es el de trolls, esos molestos críticos que –según ellos– saben hacer tu trabajo mejor que tú y que no dudarán en recordártelo en cada comentario que dejen.

¿Y qué podemos hacer contra ellos? Lo normal, siempre que se ha detectado uno, es que las empresas actúen intentando desmontar cualquier intento de desprestigio con explicaciones, razonamientos y argumentos que debiliten lo que sea que haya comentado. Pero tal vez no sea esa la mejor estrategia, al fin y al cabo es entrar a su juego. Así que… ¿qué otra solución hay?

Pues por ejemplo, podríamos intentar ponernos de su lado (dentro de nuestros márgenes).

¿Por qué unirnos a los trolls?

Claro, no parece que vaya a ser cosa de un día ni que lo vayamos a conseguir. Esa persona es nuestra enemiga declarada y su objetivo es desprestigiarnos, pero de seguro que quedará descolocada si de repente ve que no le llevamos la contraria. Que no entramos al trapo, sino que estamos de su parte y que le consideramos. Aceptar su comentario o su ataque como una crítica podría darnos mejores resultados, además de darnos buena imagen de marca ante el resto de clientes.

Otra poderosa razón para hacer esto es que los mensajes, en internet, nunca mueren. Ya sea un vídeo, una imagen, un comentario o una entrada en un blog, por mucho que logremos retirarlo judicialmente siempre habrá quien haya conseguido guardarlo y volverlo a sacar a la luz como un arma contra nosotros, lo que les dará más atención y peor crítica hacia nuestra empresa.

De forma que ¿por qué no pasarnos a su lado? También podemos recurrir a otras “armas” como la ironía y la sátira, que en el hervidero de las redes sociales siempre encuentran buena acogida, pero habría que saber hilar fino para no caer en la ofensa personal.

Son simples ideas, estrategias para desmontar a esas personas, esos trolls, que quieren hacernos la vida imposible. Como se suele decir, “si no puedes con ellos, únete a ellos”.

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