El peso de la ciencia ficción para las startups

La ciencia ficción e incluso la fantasía o los mundos de Dragones y Mazmorras y los cómics aportan en muchas ocasiones visiones de un futuro que podemos construir o financiar de alguna forma. Es lo que está pasando, por ejemplo, con la realidad aumentada y la virtual

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La ciencia ficción puede hacer que veas inversiones o ideas de futuro que no se te habrían ocurrido de forma normal

Hay tres tipos de ciencia ficción: la mala, la mala hecha saga y la dura. La más fiel, la más científica. Este último tipo es el que puede aportar una visión de futuro real y que ha ayudado a traernos hasta donde estamos, en este tiempo de tecnología desmedida.

Asimov, Bradbury, Clarke… Eran hombres con una visión de un futuro hiper tecnológico, pero siempre sustentado en bases científicas. De hecho, varios de ellos tenían titulaciones relacionadas.

La ciencia ficción e incluso la fantasía o los mundos de Dragones y Mazmorras y los cómics aportan en muchas ocasiones visiones de un futuro que podemos construir o financiar de alguna forma. Es lo que está pasando, por ejemplo, con la realidad aumentada y la virtual.

Son conceptos que podemos observar en obras como Diamond Age, de Neal Stephenson, que se puede adaptar como uno de los mejores manuales para crear una startup tecnológica para educación. O La Madre de las Tormentas, de John Barnes, que predijo efectos del calentamiento global mucho antes de que siquiera fueran ideas sueltas.

La ciencia ficción empujó a China

Hasta en China se ha descubierto la importancia de tener al menos una novela de ciencia ficción como libro de cabecera. De hecho ocurrió que varias compañías chinas, cansadas de ser meros fabricantes, enviaron a varios representantes a los Estados Unidos para averiguar cómo convertirse en empresas creadoras.

Cuál fue su sorpresa al descubrir que las mentes pensantes en Microsoft, Google o Apple leían novelas de ciencia ficción.

El resultado de este “estudio de mercado” lo estamos viendo: China es hoy por hoy –desde ese momento– una potencia al alza en el mundo empresarial. Ya no son solo fabricantes. Xiaomi o Huawei son solo dos ejemplos.

Por supuesto no le damos todo el mérito únicamente a haberse puesto a leer a Stanisław Lem o a Robert Heinlein, pero desde luego hacerlo ayudó a este empuje.

Así que si estás pensando en montar una startup tecnológica necesitas leer esta literatura. No solo es que la ciencia ficción vaya a gustarte, es que puede darte la clave para imaginar el futuro… y triunfar.

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