El ojo que todo lo lee

Un grupo de científicos del MIT han desarrollado una cámara que permite leer un libro sin abrirlo gracias a un sistema de ondas hertzianas cercanas a las microondas

0
26 views
Una cámara que lee a través del papel

¿Juzgar un libro por su portada? Eso ya es mainstream. Una cámara del Massachussets Institute of Technology (MIT) lee directamente todo el libro sin siquiera necesidad de abrirlo.

¿Cómo han conseguido esto? Parece mucho más fácil de lo que verdaderamente es. El proceso usa radiación terahertziana, unas ondas de alta frecuencia que ya son usadas por arqueólogos y médicos para ver a través de cuerpos sólidos sin dañar lo que los cubre.

Esta radiación es una onda electromagnética –como la que viene del sol– que se mueve entre los 300 y los 3.000 GHz. Es decir, entre 300.000 millones y 3 billones de ciclos por segundo. La luz visible se mueve entre los 380.000 y los 780.000 GHz, para que nos entendamos un poco.

Si la cámara lee un libro gracias a esta radiación es porque la tinta y el papel la absorben de distinta forma, y esas variaciones las puede interpretar en elementos distintos y plasmar los resultados. Es capaz además de detectar la diferencia entre páginas, que es  de apenas 20 micrómetros. 0’02 milímetros. No, a simple vista no lo captas.

El libro escaneado entonces pasa por un software que acaba plasmado en la pantalla correspondiente. Y ahí es donde tenemos nuestro libro, íntegro y sin abrirlo. Solo faltaría que se uniera a la cámara que nos deja fotografiar guiñando un ojo y tenemos el invento completo.

Solo lee nueve páginas (por ahora)

Por supuesto, aún está en desarrollo. De momento, de hecho, solo puede leer nueve páginas. Pero está claro que es solo el principio y que pronto los archivistas podrán usarlo de forma completa. Esto ayudará al que lee un libro muy viejo con infinito cuidado por no romper ni una página. Lo escanea y lo lee en pantalla sin riesgos.

Además, si el proceso logra hacerse de forma rápida será mucho más sencillo digitalizar cualquier libro, antiguo o no, y lo hará mucho menos tedioso. Imagina convertir cualquiera en un ebook para poder compartirlo sin perderlo “en casa de un amigo” que nunca te lo devolvió.

Recomendación del autor

No hay comentarios

Dejar respuesta