Las cerraduras inteligentes no son tan seguras como prometen

El uso de este tipo de candados se ha extendido y por su culpa ahora las casas son más fáciles de allanar ¿Cuál es la respuesta de los fabricantes?

0
12 views
Cerraduras inteligentes no seguras

Estamos rodeados de tecnología: teléfonos, ordenadores, relojes e incluso electrodomésticos son ahora incluso más inteligentes que los humanos. En los últimos años, la digitalización también ha llegado a las cerraduras que protegen nuestra casa de los amigos de los ajeno.

Estas cerraduras inteligentes prometen seguridad y dicen que nos olvidemos de las tradicionales llaves. Además, ofrecen un sinfín de posibilidades: reconocimiento de voz, de huella dactilar, de Smartphone…

Mira este ejemplo, es un anuncio de uno de los modelos de cerradura inteligente que está en el mercado y comprueba lo maravilloso que es y las ventajas que te ofrece.


Aunque todo tiene una pinta maravillosa, parece ser que no todo es tan bonito como lo pintan.

Dos ingenieros demostraron la facilidad con la que se desbloqueaban las cerraduras

Hace dos días, un par de ingenieros llamados Anthony Rose y Ben Ramsey presentaron un trabajo en la conferencia DEF CON Hacker de Las Vegas donde aseguraron que estos candados no son tan seguros como aparentan y demostraron la facilidad con la que algunos podían ser desbloqueados.

Utilizaron cuatro instrumentos para inhabilitar estos “sistemas de seguridad”. En primer lugar, contaban con un rastreador Bluetooth que detecta la señal y le da su información. El coste de este sistema es de unos 100 dólares. Además tenían una red Bluetooth USB que cuesta alrededor de 13 euros, una Raspberry Pi y una antena para ampliar la señal.

Con estos cuatro elementos tan simples las contraseñas pueden ser modificadas y por tanto los “hacker-ladrones” pueden acceder a la casa sin que salten las alarmas.

Los ingenieros usaron una metáfora que hace más entendible cómo trabajan. Dijeron que ellos llevaban a cabo una “escucha pasiva” de la conversación entre candado y la app. Este “chismorreo” daba la clave a cualquiera que quisiese entrar en una casa sin permiso.

A mí no me preocupa, mi contraseña está encriptada

En teoría aquellas cerraduras con contraseñas encriptadas deberían salvarse, pero la realidad no es así, estos también pierden en la batalla contra el rastreador bluetooth. En este caso, pudieron desbloquear la puerta pero sin “haber escuchado” la contraseña.

Algunos dispositivos sobrevivieron

En esta demostración pudieron las únicas lograron esquivar el hackeo fueron aquellas cerraduras con sistema de autenticación en dos pasos.

La increíble respuesta de los fabricantes

El objetivo de esta demostración no era mostrar el potencial de estos hackeadores, más bien era alertar a las marcas de la vulnerabilidad de su producto.

Los ingenieros aseguraron que trataron de contactar con las marcas con las que habían estado trabajando para avisarlas de los problemas de seguridad que estaban sufriendo sin embargo, solo les llegó respuesta de uno de los fabricantes que les contestó “Sabemos que es un problema, pero no lo vamos a resolver”

No hay comentarios

Dejar respuesta