Unas gafas de sol de (casi) ciencia ficción

La tecnología que llevan estas gafas dan una vuelta de tuerca a todo el concepto de los wearables

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Gafas de Sol Tecnologia

Los wearables, esos artilugios que podemos ponernos como prendas y accesorios, están copando el mercado. Y, desde el pequeño descalabro de las Google Glass, muchas otras compañías están intentando llenar ese hueco con sus productos. Es el caso de Zungle Panther, una compañía que ha fabricado unas gafas de sol que te harán sentir en una película de ciencia ficción.

Y no es por lo estrafalario del diseño, que poco se distingue de unas gafas de concha al estilo de Risky Business, sino por sus prestaciones que, siguiendo con películas de Tom Cruise, se parecen más a las que usa en Misión Imposible.

Estas gafas llevan en sus patillas tecnología suficiente como para hundir a tu smartphone en el más profundo de los abismos. Con ellas puedes escuchar música, hablar por teléfono, navegar por internet… y todo sin usar un solo cable. Ni auriculares.

Por supuesto no puedes prescindir aún de tu teléfono, de alguna forma se tienen que conectar uno y otro porque de momento no tiene almacenamiento SIM ni microSD, por lo que los tienes que vincular por bluetooth.

Pero la verdadera innovación está en el sistema empleado para poder prescindir totalmente de los cables: las Zungle Panther transmiten el sonido desde las patillas a través de vibraciones que atraviesan directamente el cráneo hasta llegar a los huesecillos del oído. De esta forma, nadie más que tú escucharás la música o conversación que estés teniendo.

Unas gafas de sol la mar de cómodas

Todo se controla por la propia voz: desde el control del volumen hasta la marcación, por lo que prácticamente no vas a tener que sacar el teléfono del bolsillo en ningún momento.

Y lo que es ya el colofón: la comodidad. Obviamente en un accesorio como unas gafas de sol el confort es básico, así que los esfuerzos de la empresa por hacer un elemento cómodo han sido colosales y han logrado comprimir y reducir pesos hasta dejarlas en unos efímeros 45 gramos: lo mismo que unas Ray Ban Wayfarer.

Si esto no te convence, si las 4 horas que aguanta en funcionamiento te parecen pocas (sería raro que necesitaras llevar puestas las gafas 4 horas seguidas) o si cargarlas directamente por USB no es suficiente para ti, que sepas que solo cuestan 89 dólares, 79 euros al cambio. Pero ¿acaso tiene precio sentirse un agente especial del  FBI? Claro que no.

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