Bound4Blue, la vela que nos lleva a un futuro más limpio

La startup española, formada principalmente por ingenieros aeronáuticos, plantea un sistema que puede ahorrar muchas toneladas de emisiones nocivas para la atmósfera en el mercado naval

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Hay ideas que ayudan a avanzar e ideas que ayudan a avanzar mejor. Esta es la idea, literal, que plantea Bound4Blue, una startup española que está diseñando una vela plegable para buques que puede recortar en un 40% el combustible empleado para mover sus turbinas

Hay ideas que ayudan a avanzar e ideas que ayudan a avanzar mejor. Esta es la idea, literal, que plantea Bound4Blue, una startup española que está diseñando una vela plegable para buques que puede recortar en un 40% el combustible empleado para mover sus turbinas.

El objetivo de esta startup es, principalmente, reducir la huella ecológica que deja el transporte marítimo. En Staff5 hemos hablado con José Miguel Bernárdez, CEO de Bound4Blue, y él mismo nos ha contado todo acerca de esta idea:

Staff5: Cuéntanos un poco cómo surge la idea de Bound4Blue
José Miguel Bermúdez, CEO de Bound4Blue
José Miguel Bermúdez, CEO de Bound4Blue

José M. Bernárdez: Pues nace en 2007 cuando gran parte del equipo está aún en la universidad. Casi todos somos ingenieros aeronáuticos. Terminamos en 2009 y entramos en una startup del sector espacio. Ahí estamos durante cinco-seis años hasta que decidimos que es el momento de lanzar nuestro propio proyecto. También tenemos a favor un tema de normativa [de emisión de gases contaminantes] que propicia que sea ahora el momento, no antes ni después.

La normativa se está endureciendo mucho y en 2020 está previsto que se endurezca aún más. De aquí a ese año es el timing perfecto que nosotros necesitamos para tener desarrollado el proyecto. De hecho queremos tenerlo un poquito antes.

S5: Háblanos entonces de Bound4Blue, cómo funciona y qué objetivos tenéis.

JMB: Es un proyecto en dos fases. En la primera, la idea es implementar un concepto de vela rígida. Un concepto muy similar al ala de un avión, pero diseñada para integrarla en un buque. Esta vela puede plegarse por si hace mal tiempo o si estamos varados en el puerto para que no moleste a la carga y descarga del barco.

Imaginemos cualquier tipo de carguero, un buque petrolero o granelero. La idea es colocar tres o cuatro de estas velas, dependiendo del tamaño del barco, para que generen un impulso. Ese empuje ahorra una buena parte del que debe dar el motor del barco. Así conseguimos que podamos llevar el motor a menos revoluciones –por así decirlo– y ahorrar combustible, además de generar menos emisiones. Tenemos entonces un ahorro por dos partes: de costes en el operador naval por el ahorro en combustible; y en las emisiones de gases de efecto invernadero, que es realmente el objetivo y la razón de lanzar ahora nuestra vela.

Una vez hecho esto, tenemos en mente una aplicación particular de este sistema para generar energía y almacenarla dentro del barco en forma de hidrógeno y oxígeno. Ese barco entonces ya no es un carguero, ni de pasajeros ni nada: se convierte en un generador de energía.

En esta segunda fase lo que queremos es producir hidrógeno, el elemento más abundante del universo, como combustible extrayéndolo de la propia agua. El sistema es móvil y se aplica a grandes barcos, no lleva ninguna estructura fija que rompa la estética. Pero esta segunda fase se basa en la primera. Sin la vela no hay nada.

S5: ¿Y esa energía podría aplicarse a otros campos, como por ejemplo dar energía a un edificio o una localidad costera?

JMB: Es complicado. La primera fase del proyecto no es más que la vela que sirve para ayudar a que el buque vaya de A a B consumiendo menos combustible, o sea que por ahí no. En la segunda nos basamos en que debajo del agua hay una turbina que funciona exactamente igual que un aerogenerador, en los que la velocidad del viento pues te la trae la madre naturaleza. Nosotros lo que estamos haciendo es forzar esa velocidad: el sistema de velas da un gran empuje y permite que el barco se mueva. Entonces generas velocidad de la propia corriente del agua, una velocidad artificial. Y al ser creada en el agua, que es más densa que el aire, generas más densidad de energía.

En cualquier caso, necesitas que el sistema esté en movimiento: si estás parado no produces. Por eso no podría en principio al menos usarse para eso.

S5: ¿Y qué aplicaciones secundarias podemos encontrar para vuestra startup?

JMB: Como digo, la primera fase es puramente naval: ahorro de consumo de combustible y emisiones en el medio marítimo. La segunda es la generación de energía renovable de una forma un tanto especial.

Como aplicaciones secundarias, algunos de los diseños que hemos creado para las velas podrían aplicarse a aerogeneradores para hacerlos más eficientes y menos pesados, además de más económicos desde el punto de vista de fabricación. Se pueden extrapolar distintos procesos.

Algunos de los diseños que hemos creado para las velas podría aplicarse a aerogeneradores para hacerlos más eficientes y menos pesados

En cualquier caso el primer objetivo de Bound4Blue tiene que ser la vela, porque a partir de ahí llegará todo lo demás. Como esta vela tiene un mercado y la podemos comercializar, lo suyo es que empecemos por los objetivos sencillos y poco a poco progresemos hacia los más complicados ¿no?

S5: Estamos en crisis y eso hace todo siempre más complicado, ¿habéis logrado financiación externa?

JMB: Sí, hemos completado una ronda de financiación en 2015 y hemos empezado con los primero prototipos, que estamos terminando de construir ahora. Las velas miden unos cinco metros de altura y llevan mucho trabajo de ingeniería en cuanto a aerodinámica, estabilidad del buque, etcétera.

Completamos la primera ronda de financiación el año pasado, que es con la que estamos trabajando, y a finales de este año o principios de 2017 haremos la segunda. Pero siempre cuesta: es un proyecto industrial, no un software, por lo que tienes que convencer a los inversores de que recuperarán su inversión en un medio-largo plazo. No vas a generar dinero de hoy a mañana como podrías tal vez conseguir con un software. Que es hacia donde todo el mundo se orienta hoy en día. Ese modo parece más fácil, pero no es nuestro planteamiento.

Podemos generar además es mucha atracción para puestos de trabajo y economía, de forma indirecta, en otros muchos sectores e industrias

Si empezamos a integrar sistemas de Bound4Blue en buques, obviamente todo el proceso de ingeniería y el proceso comercial, de venta, servicio, posventa y demás lo vamos a llevar nosotros. Pero lo que es construir los módulos de la vela es una industria auxiliar. Y algún astillero lo tiene que integrar en el buque. Lo que podemos generar además es mucha atracción para puestos de trabajo y economía, de forma indirecta, en otros muchos sectores e industrias: no nos toca directamente a nosotros, pero todo depende de nosotros. Y esto una aplicación o un software pues no lo genera.

S5: La idea es original, pero es posible que ya exista algo en el extranjero, ¿Esperáis competencia o habéis recibido algún tipo de inspiración externa?

JMB: A ver, aquí no hablamos nunca de competencia sino más bien de compañeros. Al fin y al cabo todos remamos en el mismo bote, queremos un futuro más limpio y cuantos más actores haya más ayuda podemos compartir. Hay empresas que persiguen el mismo objetivo que nosotros a través de sus propios conceptos en Alemania, Finlandia y Japón y también emplean el viento como soporte de empuje al motor principal. Pero sus proyectos son diferentes al nuestro. Nuestra vela es nuestra.

S5: ¿Y en la ciencia ficción? Hace poco vimos que muchos grandes empresarios de la tecnología son ávidos consumidores de esta literatura y que de ahí han sacado muchas ideas…

JMB: Nosotros no hemos mirado tanto la ciencia ficción, pero sí que tenemos dos autores que dejaron frases en las que basamos nuestra filosofía de trabajo y nuestra visión de futuro. En primer lugar está Mark Twain y esa frase que nosotros adaptamos en el “no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”. Lo que él dijo fue “keep the wind in your sails”, que a nosotros se nos aplica muy bien.

Por otra parte está también Julio Verne, un visionario, que en una frase de La isla misteriosa (1874) dice “Creo que un día el agua será un carburante, que el hidrógeno y el oxígeno que la constituyen, utilizados solos o conjuntamente, proporcionarán una fuente inagotable de energía y de luz, con una intensidad que el carbón no puede; que dado que las reservas de carbón se agotarán, nos calentaremos gracias al agua. El agua será el carbón del futuro”. Y hacia ahí es adonde queremos dirigirnos.

José Miguel Bermúdez es CEO de Bound4Blue


El proyecto tiene el soporte de ACCIÓ, la agencia por la competitividad de la empresa, a través del programa Nuclis de Recerca Industrial i Desenvolupament Experimental, financiado a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER)

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