Ojo al auge de las marcas ‘made in China’

Los cambios en los hábitos de consumo de la clase media de China no sólo han modificado la demografía o su patrón de vida, también van a transformar las marcas chinas en marcas globales.

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Las marchas chinas serán globales
La clase media china se ha disparado
Occidente no es consciente del crecimiento chino
Las marchas chinas están en auge

Occidente no está siendo consciente del tamaño que ha adquirido la clase media de China: 109 millones de personas. Los cambios en los hábitos de consumo de semejante masa no sólo han modificado la demografía o su patrón de vida, también van a  transformar las marcas chinas en marcas globales. Tal y como refleja Btrax, en la última década las cosas han cambiado notablemente: ahora China no está dominadas por dos clases -la que quería todo lo más barato posible y la élite-. Han madurado y con ellos, su cartera; hoy en día compran cosas acordes a su estilo de vida. Y es que las compañías de China han sabido crecer en distintos mercados.

A pesar de la línea de progresión que están experimentando, no hay que olvidar los puntos débiles a los que se enfrentan. El primero de ellos pasa por el sello de las fábricas chinas; Occidente sigue pensando que son imitaciones de baja calidad, pero China no está preocupada por este problema de imagen porque ahora aúnan esfuerzos para marcar diferencias y atraer las audiencias locales para, después, fijarlas. El otro inconvenientes trata sobre la transición del precio al estilo de vida, es decir, el replanteamiento de sus procesos de venta al por mayor.

Eso sí, China tiene a su favor algunas ventajas que han sabido gestionar como pocos. Por el momento, dominan como nadie el escenario que han dibujado los teléfonos móviles; han hecho sus marcas en él porque mucha gente no tiene ordenador y sólo se conecta a través del citado dispositivo móvil. Por otro lado, han sabido aprovechar las plataformas de mensajería instantánea para meterse de lleno en el comercio electrónico. Finalmente no hay pasar por alto la diversidad y el amplio espectro de personas a las que se dirigen y su agilidad: su enorme competitividad les hace ser tremendamente veloces.

A todo esto hay que añadir su educación: han sabido observar las marcas extranjeras mientras maduraban su propio mercado, aprendía y se expandían. China ha demostrado que el precio más bajo no siempre gana.

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